TEMA 3 SOCIOLOGÍA DE LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR (2º PARTE)
4. TYLER
La teoría de Tyler considera a la escuela como una comunidad resguardada, unida por valores compartidos, el lenguaje y los símbolos. Esta cultura no solo se refleja en el aula, sino que se fortalece a través de programas organizacionales que promueven un ambiente propicio para el aprendizaje. Elementos como los horarios, calendarios y la distribución de las aulas son importantes para estructuras la cultura escolar, reflejando el apoyo a esta visión compartida de la educación.
La organización del tiempo escolar, que abarca descansos, reuniones, eventos y actividades recreativas, también favorece la conexión, la interacción y el vínculo entre los miembros de la comunidad educativa. En este marco, el docente desempeña un papel fundamental en la gestión del espacio y tiempo, ya que debe equilibrar el control en el aula con las interacciones con los estudiantes.
El uso de métodos autoritarios, control y enseñanza implícita son estrategias para resolver conflictos y gestionar el comportamiento en el aula. Además, estrategias como la comunicación efectiva, la colaboración y la negociación son esenciales para crear un entorno de trabajo productivo y reducir las tensiones dentro de la cultura escolar.
Los rituales y actividades, como pueden ser las tareas e indicaciones, son manera en las que el docente mantiene a los estudiantes comprometidos e influye en su comportamiento. Estos métodos de enseñanza ayudan a fortalecer la cultura escolar y mantener el interés de los alumnos, lo que resalta la complejidad de la labor educativa y la construcción de una cultura escolar cohesionada.
Tyler, RW (1950). Principios básicos del currículo y la instrucción . Prensa de la Universidad de Chicago.
5 BALLANTINE
Según Ballantine (1991), una escuela es un sistema social complejo que abarca tanto estructuras formales como informarles, las cuales interactúan entre sí y con su entorno. La jerarquía de roles dentro de la escuela establece comportamientos específicos y expectativas, pero las estructuras informales, como el clima escolar y las relaciones interpersonales, son igualmente cruciales y pueden dar lugar a consecuencias imprevistas.
Es fundamental comprender que este sistema educativo es abierto. Las escuelas no son entidades fijas; se adaptan y evolucionan en función del contexto en el que se desarrollan. Este contexto comprende tanto los espacios cercanos, como la familia, como los entornos más amplios que incluyen políticas externas e instituciones. Por lo tanto, el papel de la junta escolar es vital en la toma de decisiones, pues refleja la cultura social que impacta en el proceso educativo.
Además, la familia, con su propio contexto educativo y cultural, tiene un impacto directo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Las condiciones religiosas, económicas, jurídicas y políticas del entorno social —como el barrio o la región— también influyen en el funcionamiento y las decisiones dentro de la escuela.
Ballantine, JH (1991). La sociología de la educación: un análisis sistemático (3ª ed.). Prentice Hall.
6 HALLINAN
Según Hallinan (2001), la conexión entre las regiones escolares y la elaboración de informes revelan diversos problemas en el ámbito educativo. El currículum actúa como un mapa que guía el proceso de aprendizaje, no solo en términos de contenido académico, sino también de la manera en la que los alumnos entienden e interpretan el mundo que les rodea.
Este proceso de aprendizaje no es uniforme, ya que la distribución del conocimiento varía de las características individuales de los alumnos, lo que influye en la duración y los resultados del aprendizaje. Además, el entorno en el que se desarrolla pa educación juega un papel crucial en este proceso.
Los valores, la ética y la diversidad tanto en los estudiantes como en el personal docente organizan actividades que, a su vez, transmiten definiciones de conocimiento. Estos elementos son esenciales, ya que tienen impacto directo en el aprendizaje de los estudiantes. En este sentido, el entorno escolar se extiende más allá de las apariencias físicas de la institución, debido a que la cultura educativa, formada por los valores de los estudiantes y docentes, así como la cohesión y unión del alumno, configura la estructura cultural de la escuela.
Los valores y creencias que se enseñan, junto con la diversidad en la comunidad escolar, crean un ambiente de aprendizaje singular. La relación entre la enseñanza y el contexto cultural del alumno determina en gran medida el éxito y los resultados a largo plazo de la educación.
Hallinan, MT (2001). Sociología de la educación: una lectura crítica. Publicación Blackwell.
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